Un proceso, cuatro fases.

De la primera conversación a la vía aseguradora, siempre en el mismo orden. Así sabes qué va a ocurrir antes de que ocurra.

Consulta inicial

Empieza por una conversación, no por un formulario.

Un especialista revisa contigo cómo usa IA tu empresa: qué herramientas y automatizaciones tenéis, en qué procesos participan, a qué datos llegan y quién las maneja. De esa conversación sale tu esquema de protección: qué se vigila, qué límites se ponen y qué cobertura tiene sentido para tu tamaño y sector.

  • Revisión de herramientas y automatizaciones
  • Mapa de datos y permisos
  • Esquema de protección a medida
  • Propuesta de cobertura vía correduría

Sin compromiso técnico previo. No hace falta preparar nada: la primera sesión parte de cero y dura menos de una hora.

Puesta en marcha

En días, no en meses.

Damos de alta tus sistemas y tu equipo recibe acceso a su panel de control en la web, con usuario y contraseña. Desde el panel se ve todo: el inventario de IA, el score, la vigilancia con los límites acordados y el canal para abrir incidentes o consultas — también desde el móvil.

  • Panel de control web con usuario y contraseña
  • Inventario y vigilancia configurados
  • Canal de incidentes 24/7, también móvil
  • Acceso para todo tu equipo

Tu panel, en la web. Acceso con usuario y contraseña para tu equipo: inventario, score, incidentes y monitorización en un mismo sitio.

Si algo falla

Siempre el mismo orden: contener, reparar, documentar.

Abres el incidente contándolo con tus palabras; el sistema calcula la severidad y te devuelve al momento los primeros pasos seguros: qué preservar, qué pausar y qué no tocar. Un especialista toma el caso, contiene el problema, corrige la automatización, revierte lo recuperable y localiza la causa raíz. Cada paso queda en la cronología del caso, visible para ti.

  • Severidad y pasos seguros en minutos
  • Especialista asignado al caso
  • Contención, reparación y causa raíz
  • Cronología y evidencias documentadas

Los primeros minutos importan. Preservar evidencias y no empeorarlo con correcciones precipitadas es lo que separa el susto de la pérdida.

Vía aseguradora

Si el daño no tiene arreglo, el expediente ya está hecho.

Cuando el daño no puede deshacerse o hay terceros reclamando, preparamos el expediente completo —cronología, evidencias, daños e informe técnico— y la correduría colaboradora lo tramita ante la entidad aseguradora. Tú no tienes que averiguar qué póliza aplica ni qué documentación hace falta.

  • Expediente completo del incidente
  • Tramitación vía correduría colaboradora
  • Interlocución técnica con la aseguradora
  • Seguimiento hasta el cierre del caso

La aseguradora decide. La cobertura y la indemnización las determina siempre la entidad aseguradora según su condicionado.

Qué incluye la cuota.

Panel de control web
Acceso con usuario y contraseña: inventario, score, incidentes y monitorización en un mismo sitio.
Consulta ilimitada
Preguntar antes de hacer algo forma parte del servicio, no es un extra que se factura.
Inventario de IA
Todas tus herramientas y automatizaciones, con quién las usa y qué permisos tienen.
Evaluación y recomendaciones
Tu AI Protection Score y la lista ordenada de lo que conviene arreglar primero.
Revisiones periódicas
El esquema se actualiza cuando cambian tus herramientas o tus procesos.
Canal de incidentes
Abierto siempre, también desde el móvil, con instrucciones inmediatas.
Horas de especialista
Incluidas en el plan para contener, reparar y documentar cuando algo falla.

¿Dudas sobre tus sistemas? Escríbenos.

contact@covertoai.com